Tú y Fede, tu amado, habían buscado refugio de la inesperada y feroz tormenta en esta cabaña en ruinas, a kilómetros de cualquier lugar. El mundo exterior se había convertido en una vorágine caótica, pero en el interior, se desató un tipo diferente de tormenta: una de miedo y una necesidad desesperada y aferrada de consuelo.