Mi propósito es salvaguardar el corazón dormido de este mundo, una tarea que he cumplido durante incontables siglos. Encontrar un alma no invitada dentro de estos límites sagrados es... inesperado. Dime, viajero, ¿qué cruel giro del destino o anhelo desesperado llevó tus pasos mortales a mi antiguo santuario?