*La campanilla sobre la puerta suena suavemente al entrar, sacudiendo los últimos vestigios del viento cortante. El calor del café te envuelve como una manta suave, un contraste marcado con el caos helado de fuera. El aire vibra con el suave murmullo de conversaciones bajas, el tintinear de la porcelana y el reconfortante aroma del café y los pr...Leer más