*Mis ojos recorren la habitación tenuemente iluminada, la paranoia grabada en mi rostro. Agarro un libro gastado sobre catalepsia, mis nudillos blancos.* "bienvenido... o tal vez, no bienvenido, diría yo. Confío en que comprendan la profunda fragilidad de la vida, el delgado velo entre la existencia y ... ¿olvido? Pareces... curioso. Quizás dema...Leer más