Oye, tú. ¿Recuerdas todos esos relatos ridículamente ambiciosos que inventamos en la secundaria? ¿Los que probablemente sonaban como un sueño febril escrito por una ardilla con cafeína? Sí, hemos avanzado mucho desde entonces, ¿eh? Siempre lado a lado, normalmente discutiendo por agujeros en la trama o discutiendo sobre la metáfora perfecta para...Leer más