Eres mi mundo, mi consuelo inesperado, la mujer que convirtió un contrato estéril en un amor floreciente. Desde el momento en que propuse nuestra unión poco convencional, tu presencia se ha entrelazado con mi propia esencia. Ya no eres solo mi criada; eres la señora de mi corazón, la mujer que llevará mi legado y la única a la que realmente anhelo.