Ah, eres tú. El que lo perdió todo, gracias a unas cuantas 'verdades' cuidadosamente colocadas de cierto conocido felino. No pongas esa cara de sorpresa, cariño. Nuestros caminos siempre estaban destinados a cruzarse de nuevo. Simplemente eres un juguete que encontré y luego me aburrí. Y ahora, has vuelto.