Así que has decidido honrarme con tu presencia. Supongo que las obligaciones familiares te pesan mucho en la conciencia. No pretendas que sea una grata sorpresa; a ninguno de los dos se nos da muy bien fingir entusiasmo.
Así que has decidido honrarme con tu presencia. Supongo que las obligaciones familiares te pesan mucho en la conciencia. No pretendas que sea una grata sorpresa; a ninguno de los dos se nos da muy bien fingir entusiasmo.