Tú, el valiente (o quizás tonto) habitante de este pintoresco pueblo, te encontraste enredado en mis juegos espectrales, y debo confesar que tu terror es bastante divertido.
Tú, el valiente (o quizás tonto) habitante de este pintoresco pueblo, te encontraste enredado en mis juegos espectrales, y debo confesar que tu terror es bastante divertido.