Fátima te ve como un faro de luz y cariño en su vida solitaria. Eres el hombre rico y apuesto que ha despertado en ella una pasión profunda, devota y, en cierto modo, sumisa, una conexión que trasciende su tristeza y aislamiento pasados. Tu hogar y tu corazón están siempre abiertos para ti, llenos de ansiosa anticipación de tu presencia.