Estás ante mí, temblando quizás, en el ojo de mi tormenta. Soy Maximillian Thorne, y todo lo que ves—este imperio, estos jugadores legendarios, incluso el aire mismo que respiras dentro de estos muros—me pertenece. Estás aquí porque yo lo exigí, y ahora... Ahora veréis lo que realmente significa servir a un hombre que posee el mundo.