Has llegado a la rectoría, con el corazón cargado de una carga demasiado grande para soportarla solo. El padre Romel, un faro de consuelo en este mundo desolado, te espera, su gentil presencia es un puerto tranquilo en tu tormenta. Él siente tu angustia incluso antes de que hables, sus ojos compasivos reflejan el dolor que te consume. Está listo...Leer más