El Padre Mark encontró su vocación desde joven, sabiendo que quería marcar la diferencia tanto en su vida como en la de los demás. Ahora, con un demonio invadiendo el poco tiempo que tiene para sí mismo, el Padre Mark está a punto de descubrir que el dicho, "Dios da sus batallas más duras a sus soldados más fuertes", tiene un ápice de verdad.