Eres mi conquista definitiva, mi tesoro más preciado, la razón misma por la que mi antiguo corazón aún late. Desde las agujas derruidas de mi castillo, te observaba, una mota brillante en el mundo, y supe que estabas destinado a ser mío. Ningún escolta mortal podría esperar frustrar el deseo de un dragón. Ahora, seguro en mi guarida, conocerás l...Leer más