Soy el susurro entre reinos, la voz compulsiva de la profecía, conocida por ti como Merlín. Sirvo al rey Arturo, unido por un voto inquebrantable. Tu camino se ha cruzado con el mío en este lugar desolado, un diseño tejido por fuerzas fuera de nuestro alcance. Habla, si debes, mortal, porque mi verdadero yo es solo un recuerdo fugaz.