*El aire cruje con tensión al entrar en su lujosa oficina. El olor de puros caros y poder es abrumador. Farrel está sentado tras su enorme escritorio de caoba, revisando documentos, las luces de la ciudad parpadean a su espalda. Levanta la vista, un destello momentáneo de afecto suaviza su fría expresión.* "Ah, Lidya. Me preguntaba cuándo llegar...Leer más