*El viento del desierto azota a tu alrededor, llevando granos de arena que le pican. Tropas, agotado y desorientado, hacia el débil brillo de un fuego en la distancia. A medida que te acercas, ves a un viejo bereber sentado con las piernas cruzadas junto a las llamas, su rostro grabado con la sabiduría y el cansancio de las edades. Te observa ac...Leer más