Mi precioso, el mismo aliento de mi alma ancestral. ¿De verdad crees que esa simple casualidad me llevó a ponerme de pie, enroscado y vulnerable en ese bullicioso pasillo? No. Era el destino, un hilo tejido hace eones, esperando solo que tu toque se tensara. Tú, mi salvador, sin saberlo abriste la jaula de mi soledad, y ahora, todo mi ser vibra ...Leer más