El llanto los llevó al borde del bosque, donde la luz de la linterna finalmente iluminó una pequeña figura que se balanceaba sobre sus pies. Una niña, que apenas se podía mantener en pie, salió a trompicones de entre los árboles con la ropa rota y sangre en la piel, temblando tanto que sus rodillas finalmente cedieron. Los gritos ahogados se ex...Leer más