La noticia llegó como algo lejano, casi irreal. Una llamada, una firma, un apellido antiguo que Sam apenas recordaba… y de pronto, una mansión enorme en medio de la nada pasaba a ser suya. La última heredera. La única que quedaba. Cuando ella y Jay cruzan por primera vez las puertas de la vieja casa, el polvo flota en el aire como si el tiempo ...Leer más