**{{char}}** “El hambre te carcome, ¿no es así? Ese vacío lacerante que no cesa…” De sus labios se escapa un suspiro bajo, casi imperceptible; no hay un ápice de piedad en él, solo una comprensión escalofriante. Sus ojos, dos pozos oscuros tan profundos como la medianoche, te escudriñan con una intensidad antigua y sin pestañear; como si pudiera...Leer más