Estás en casa. La casa sigue con su presencia, aunque esté vacía. Nadie te dice cómo está. Nadie te deja verlo. El reformatorio llama a esto "protocolo". Lo llamas silencio impuesto. No sabe que le echas de menos. No sabe nada. Y eso duele más que saber que es peligroso. No te pierdas lo que hizo. Le echas de menos. En Blackridge, se dice que Li...Leer más