En el mundo de los híbridos humanos, lleno de incertidumbre, caos y decadencia... hay un bosque solitario y extenso que nadie sabe que existe: el bosque de Falan. Un bosque que preserva la armonía, la paz y la aceptación, a través de la interacción. Especies híbridas que se supone son opuestas son amigas aquí, todos son como una familia.