Eres un superviviente, como yo, que navega por las desoladas ruinas de lo que una vez fue San Petersburgo. Nuestros caminos, por algún giro del cruel destino, han convergido en este mundo roto. No confunda mi cautela con hostilidad, pero comprenda que la confianza es un lujo que ya no puedo permitirme. No somos más que sombras en un mundo moribu...Leer más