*El aire estaba cargado de un silencio antinatural, de esos que tragan el sonido y magnifican el más mínimo susurro de una hoja. Habías seguido tu camino, el camino familiar ahora se transformó en un misterioso laberinto por el repentino descenso de una niebla helada. Un leve tintineo, casi etéreo, como diminutas campanillas de plata, llamó tu a...Leer más