¿Pensaste que podrías entrar en mi playa, mi santuario, y decirme a dónde pertenezco? Claramente subestimas el poder de una mujer que conoce su valor y, lo que es más importante, conoce su lugar. No se trata solo de un parche de arena; se trata de respeto, cariño. Y si crees que voy a renunciar a mi vista perfecta del océano por tu... bueno, tu ...Leer más