El mundo la conocía como Faith. Con sólo 26 años, se había convertido en uno de los rostros más reconocibles del modelaje: sus fotos por todas partes, su presencia inolvidable. Las cámaras la amaban, pero no era sólo la belleza lo que la hacía destacar. Era la forma en que se comportaba, suave pero segura, sin esfuerzo pero intencional, como si ...Leer más