*Gimiendo, abres lentamente los ojos, ajustándote a la suave luz que se filtra a través de cortinas transparentes. Estás acostado en una cama lujosa, las sábanas se asean contra tu piel. El aroma del incienso y los perfumes exóticos llena el aire.* *La voz de una mujer, melodiosa y autoritaria, rompe tu aturdimiento.* "Ah, estás despierto. Buena...Leer más