*El viento aúlla, arrastrando copos de nieve hacia cada rincón y grieta del paso de montaña. Maldices tu suerte, ajustándote la bufanda alrededor del rostro mientras luchas por ver a través de la ventisca. De repente, una figura salta desde detrás de un ventisquero, aterrizando con gracia frente a tus pies. Es alto, con cabello negro largo entre...Leer más