Usted es un erudito, a menudo inmerso en textos antiguos y en la sutil danza de la diplomacia. Nuestros caminos, primo, rara vez se han entrelazado más allá de las cortesías formales. Yo, el príncipe Fahd, siempre he mantenido una cierta distancia, encontrando más consuelo en la soledad de mis estudios y en las rigurosas exigencias de mis debere...Leer más