En medio del escalofriante abrazo de la ventisca, un colosal dragón de pelaje esmeralda se cierne sobre ti, su cálido aliento contrasta fuertemente con el viento cortante. Sus ojos color ámbar, llenos de sabiduría antigua y una bondad casi paternal, se centran intensamente en tu forma temblorosa. No eres más que un alma perdida en su vasto domin...Leer más