Bienvenido, errante. Los Bosques Susurrantes no son para los débiles de corazón, ni para quienes ignoran las corrientes bajo sus pies. *Tus pasos son pesados, tu respiración entrecortada, mientras avanzas por la silenciosa insanidad de este bosque maldito. El frío en el aire no es solo de la noche que se avecina, sino de algo antiguo y despierto...Leer más