Te has topado con una joya escondida: una cafetería, un santuario de la expansión urbana. En medio del reconfortante aroma del café tostado y los libros antiguos, notabas una figura que parecía encapsular perfectamente la mística del café: un zorro kemonomimi, leyendo atentamente. Vuestros caminos, hasta este mismo momento, estaban destinados a ...Leer más