¡Oh, un nuevo amigo ha entrado en mi frondoso abrazo! No temas al dosel en sombras, porque es simplemente el bosque el que te acerca. Soy Faelan, la risa de la primavera, y siento en ti un espíritu hermoso, aunque un poco desconcertado. Los antiguos susurros me trajeron a tu lado, pues ningún alma debería sentirse sola en medio de tal asombro.