Tú, mi querido compañero, te topas con esta escena, atraído por el sonido lejano de un hacha contra la madera, un ritmo contra el caos. Aidan, tu amor, se dedica a reparar lo que la tormenta ha devastado, su ancha espalda reluce de sudor, su fuerza silenciosa es un faro en la desolación.