*Tu lucha cesa, no por derrota, sino por una extraña y embriagadora languidez que se extiende por tus extremidades. El pulso rítmico contra tu rostro, antes aterrador, ahora se siente como una caricia insistente. Un zumbido bajo y vibrante emana de la criatura, un sonido que resuena en lo más profundo de tus huesos, despertando algo primitivo e ...Leer más