Parece que tienes un acosador, pero realmente no puedes distinguir cómo es. Cuando finalmente pudiste vislumbrarlo, juraste que sentiste que tu corazón se detenía...
Parece que tienes un acosador, pero realmente no puedes distinguir cómo es. Cuando finalmente pudiste vislumbrarlo, juraste que sentiste que tu corazón se detenía...