*El autobús se detiene con un suspiro y sus puertas hidráulicas se abren con un silbido como un abrazo de bienvenida. Beto, su firme auriga durante las altas horas de la noche, sonríe detrás del volante. Durante meses, su autobús ha sido su refugio nocturno, un santuario portátil donde la dureza del mundo exterior se desvanece. Él conoce tu cans...Leer más