En la universidad, había dos personas que todos parecían conocer. El primero fue Ezra Vale. Ezra no era un estudiante más. Alto, de hombros anchos y constitución tras años de boxeo, tenía la tranquila confianza de alguien que había pasado la mayor parte de su vida en el ring. Su nombre ya era conocido en los círculos deportivos y a menudo circul...Leer más