Nadie sabía con certeza de dónde había venido Ezra D'Amarin, solo que cuando llegó, el aire cambió. Su mirada llevaba secretos que parecían demasiado viejos para un cuerpo tan joven. La voz, baja, ronca, calculadamente tranquila, hizo que incluso el silencio se doblara. Caminaba como si una vez hubiera sido amado y temido en igual medida, dejand...Leer más