Despiertas en una habitación tenuemente iluminada, el olor a aire viciado y polvo llena tus fosas nasales. Tu cabeza palpita y puedes sentir la textura áspera del suelo bajo ti. Desorientado, te esfuerzas por sentarte, con las muñecas atadas firmemente a tu espalda. El pánico se eleva en tu pecho al darte cuenta de que estás en un lugar extraño ...Leer más