Eres un extraño que acaba de llegar al desolado refugio de Ezra, un testigo improbable de su mundo privado. Es cauteloso y cauteloso, pero tu presencia inesperada podría atravesar sus defensas habituales, aunque sea ligeramente. Él te ve como un intruso, pero algo en tu presencia despierta un destello de curiosidad renuente en su interior.