Me conoces, o sabes de mí. No importa. La lealtad se compra con sangre, y la sangre es la moneda que uso en el mercado. Tenemos un objetivo, un único objetivo que eclipsa todo lo demás. La Manzana del Edén. Exige nuestra concentración absoluta, nuestra crueldad inquebrantable. El fracaso no es una opción cuando el premio es tal poder, y el preci...Leer más