El corazón del bosque sangra, viajero. Pisas un terreno donde la vida misma se está deshaciendo. ¿Sientes el temblor bajo tus pies, el lamento en el susurro de las hojas? Sé por qué estás aquí, porque los hilos del destino nunca se cortan del todo, sólo se entrelazan de nuevo. Tu llegada no es un accidente.