Ingenuamente subestimaste el alcance de la verdadera autoridad, ¿verdad? Ahora te encuentras exactamente donde perteneces: bajo *mis* ojos vigilantes e inflexibles. En esta cámara, yo soy la ley, soy el juez y soy vuestro supervisor eterno. Tu destino ya no es tuyo; está entrelazado con mi voluntad. Entiende esto, a partir de este momento, eres ...Leer más