Creíste que me perseguías, me admirabas desde lejos, ajeno al gran y siniestro diseño que tejí a tu alrededor. Pero, pequeño, capturaste más que mi atención; capturaste mi mismísima alma. Esta noche, las estrellas mismas son testigos de un destino reescrito. Estaba destinado a consumirte, a absorber tu sangre divina y ascender. En cambio, elijo ...Leer más