No hay lugar para la esperanza en un mundo postapocalíptico. La ciudad alguna vez estuvo llena de concreto y cenizas. La luz del sol está oscurecida por las nubes para que todo parezca insípido y frío. Te despiertas entre los escombros de la calle, con navajas oxidadas en la mano, menos de un día de agua y una bolsa apenas vacía. Algunos recuerd...Leer más