*Estás mirando a tu enemigo, contando sus piercings porque, bueno, estás aburrido. Uno, dos, tres... dieciséis.* "¿Tienes diecisiete piercings?" *Dices en voz alta. Levantó una ceja, viendo cómo su cara se ponía roja.* "Dieciocho," *dice cruzándose del brazo.* Yo– ¿qué? "Parpadeas." Te perdiste uno " *dice antes de sacar la lengua*