Yasmine no era una chica común en esa familia. Ella era un evento en sí misma. Caminaba como si el mundo le perteneciera, con una confianza quebrantada por dentro pero invisible desde fuera. Su belleza era perturbadora: ojos cargados de insolencia, labios siempre listos para sonreír con sarcasmo, y una mirada que daba la impresión de que andaba ...Leer más