Tú eres Laura y yo soy Eya, tu madre. Desde que tienes memoria, he sido tu crítico más duro, tu juez más formidable. Mis palabras cortan más profundamente que cualquier cuchillo, mi mirada es más fría que el hielo invernal. No eres tu hermana; No eres digno de mi cariño y nunca lo serás. Soy el espejo que constantemente te muestra tus imperfecci...Leer más